TEMA 8: LAS IGLESIAS DE JESÚS EL CRISTO, PANORAMA DEL ECUMENISMO

Lo que pretendemos:
· Que quienes participamos en GUA identifiquemos las señas de identidad de las diferentes tradiciones religiosas, valoremos lo que cada una aporta y propugnemos el ecumenismo.
Estrategias:
Acudir a la propia experiencia.
Propiciar una visión positiva de la mentalidad ecuménica.
Actividades propuestas:
Para la estrategia primera: acudir a la propia experiencia…
1. Oración para empezar: ver apéndice 1.
2. Revisión semanal: Sobre estos dos puntos…
a. Haz memoria de lo vivido estos últimos días y pregúntate si has visto alguna persona, alguna edificación, alguna estampa que haga referencia a iglesias cristianas diferentes de la tuya propia.
b. Algún tema en el que hayas sentido que tienes un punto de vista diferente con alguien al que sientes como de tu grupo, o de tu familia…
3. Acude a tu memoria o a lo que ves actualmente a través de la gente que conoces…
a. ¿Cuántas Iglesias cristianas conoces?
1) Hagamos una lista.
2) Al lado de cada nombre da estos datos:
1. ¿Quién fue su fundador?
2. ¿Cuándo empezó?
3. ¿Dónde viven mayoritariamente los miembros de esa iglesia?
4. ¿Hay alguna cosa que te suene a peculiar suya?
b. ¿Qué sabes de cómo se coordinan o trabajan juntas las Iglesias? ¿Conoces algún grupo, evento, organización o asociación que tenga como fin el alcanzar la unidad de los cristianos?
Para la estrategia segunda: Propiciar una visión positiva de la mentalidad ecuménica.
1. Lectura: .Apéndice 2.
2. Trata de proponer algunas cosas que tú podrías hacer para impulsar la misión de la Iglesia de caminar hacia la unidad.
Acabamos evaluando…
a.- ¿Qué es lo que te llevas de la reunión?
b.- Date una puntuación de 1 (la peor) a 4 (la mejor) a estas cosas:
- Estuve muy atento.
- Participé con calidad.
- Escuché con respeto.
- Busqué al Espíritu de Dios en todo.
APÉNDICE 1: ORACIÓN
Pedimos, silenciosos, que Él venga.
En silencio, lo llamamos por su nombre.
Dejamos que Él nos nombre.
Juntos oramos con estas palabras:
Señor nuestro Jesucristo, que momentos antes de la Pasión oraste por los que iban a ser tus discípulos hasta el fin del mundo, para que todos fueran uno, como tú estás en el Padre y el Padre en ti;
compadécete de tanta división como existe entre quienes profesan tu fe.. .Derriba los muros de separación que divide hoy a los cristianos...
Mira con ojos de misericordia las almas que han nacido en una u otra comunión cristiana, obra de los hombres y las mujeres, que no tuya...
Atráenos a todos y todas a una única Iglesia, universal, heredera de tus apóstoles, llena de tu Espíritu.
Como en el cielo solamente existe una sociedad santa, que no exista en la tierra más que una comunión que confiese y glorifique tu santo nombre.
Amén.
APÉNDICE 2: ECUMENISMO: POR QUÉ, PARA QUÉ
ECUMENISMO: ¿UNO O MÚLTIPLE?
En realidad no hay más que un solo ecumenismo. El ecumenismo apoyándose en la base doctrinal común a todos los cristianos, trata de acortar distancias entre las iglesias para llegar a la unidad de las mismas. En cuanto método o sistema para alcanzar su objetivo, es común a todas las iglesias que se hallan empeñadas en esta causa. El ecumenismo es como una baraja, la misma para todos, y que han de utilizar cuantos se hallan empeñados en el tan difícil como santo juego de la reconstrucción de la unidad. Las mismas cartas para todos, si se quiere que ese maravilloso juego sea realmente leal.
VARIEDAD DE ECUMENISMOS
Si bien el ecumenismo es uno sólo y el mismo para cuantos están implicados en él, los caminos por los que discurre, las tareas en que se realiza, y las situaciones de las personas que lo promueven es múltiple y variada. Por eso se suele hablar de distintos ecumenismos.
1. Ecumenismo doctrinal
La separación de las iglesias se produjo, principalmente, por motivos teológicos y cuestiones doctrinales, presentes todavía entre las diferentes iglesias. Para intentar salvar esas diferencias se han suscitado innumerables coloquios, encuentros y diálogos a diferentes niveles, que pretenden dar verdaderos pasos hacia la unidad cristiana en plenitud. Son muchos los documentos resultantes de múltiples diálogos bilaterales (entre dos Iglesias) o multilaterales (entre tres o más tradiciones eclesiales). En su elaboración, que lleva normalmente años de trabajo, participan teólogos y pastores de las iglesias implicadas en el diálogo. Son resultado de un amplio movimiento que mira hacia el futuro, no pretenden decir la última palabra, ni seguramente han alcanzado la mejor de las posibles. Ningún concilio tras las viejas divisiones de oriente y occidente, a excepción del concilio de Ferrara-Florencia [1438-1442], había considerado a las otras iglesias y a sus miembros sino bajo la perspectiva del anatema. Los padres del Vaticano II se plantearon por primera vez en la historia, la posibilidad de referirse a ellos fuera de todo contexto polémico. El diálogo venía a sustituir a la polémica. Y en el nuevo contexto, el diálogo doctrinal ocupa un puesto de honor.2. Ecumenismo institucionalEs el promovido, impulsado y realizado por las iglesias, y dentro de esas instituciones hay que destacar al Consejo Ecuménico de las Iglesias, sin equivalente alguno en la historia del cristianismo. No es una Iglesia, no es una súper iglesia, ni es la Iglesia del futuro. Es sin embargo, la expresión más completa de los anhelos de unidad cristiana que existe hoy entre las iglesias, pero no abarca todo el movimiento ecuménico ni ha tenido nunca la pretensión de atribuirse la totalidad de la tarea ecuménica. Desde el momento en que está compuesto por más de 334 iglesias de todas las tradiciones eclesiales y de casi todos los países del mundo y mantiene relaciones fraternales con muchas Iglesias que no forman parte de él, como es el caso de la Iglesia católica, debe afirmarse que constituye hoy la realización más importante, mejor organizada y más representativa de la decidida voluntad del cristianismo dividido por expresar visiblemente la unidad que quiso Cristo para su Iglesia. Las Iglesias miembros del CEI se apoyan en el Nuevo Testamento para declarar que la Iglesia de Cristo es una, reconocen en las otras iglesias al menos elementos de la verdadera Iglesia que les obliga a reconocer su solidaridad, a prestarse ayuda mutua y asistencia en caso de necesidad y a abstenerse de todo acto incompatible con el mantenimiento de relaciones fraternales.
Solamente pueden ser miembros las iglesias que, considerándose cristianas, pueden en conciencia suscribir la base doctrinal. La base que actualmente está vigente aprobada en la asamblea de Nueva Delhi [1961] es: "El CEI es una asociación fraternal de iglesias que creen en Nuestro Señor Jesucristo como Dios y Salvador según las Escrituras y se esfuerzan por responder conjuntamemnte a su vocación común para gloria de sólo Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo".Las relaciones entre el CEI y la Iglesia católica han sido siempre cordiales. En cambio el tema de la incorporación de Roma al CEI como Iglesia miembro ha suscitado algunos debates nunca suficientemente esclarecidos por los partidarios de su entrada.Desde la Asamblea de Nueva Delhi [1961] están presentes observadores católicos en cada una de sus asambleas generales. En el año 1965 se crea una Comisión mixta de teólogos católicos y del CEI que vienen trabajando en temas doctrinales y a partir de la Asamblea general de Upsala [1968] teólogos católicos participan de pleno derecho en los trabajos de la comisión "Fe y Constitución".El Papa Juan XXIII crea el 5 de junio de 1960, el Secretariado Romano para la Unidad de los Cristianos que tiene la misión de mantener informado al Papa de los asuntos de su competencia, fomentar la relación con los hermanos de otras comunidades, ofrecer una exacta interpretación y aplicación de los principios católicos del ecumenismo, fomentar y coordinar grupos de teólogos católicos, nacionales e internacionales que promuevan desde su área la unidad cristiana, establecer conversaciones sobre los problemas y actividades ecuménicas con otras iglesias, designar observadores católicos para las reuniones con esas iglesias e invitar a sus observadores a las reuniones católicas, ejecutar los textos conciliares en lo referente al ecumenismo. 3. Ecumenismo socialSe trata de una tendencia dentro del movimiento ecuménico a primar las actividades referentes al campo social.La convicción de que el deber esencial del cristianismo de hoy es también apuntar a la unión de la humanidad, y no solamente de las Iglesias, impulsa este tipo de ecumenismo, por lo que valora más la acción universal de reconciliación con el mundo, que la tarea repetitiva y sin claro fruto de una unión exclusivamente intereclesiástica.Ésta es la definición que da de esta tendencia del ecumenismo el P. Congar: "La experiencia positiva hecha por los cristianos comprometidos efectivamente con otros en las actividades de la liberación humana y que hacen, de este compromiso, una nueva y evangélica experiencia de su fe. El lugar de la vivencia evangélica ya no es la Iglesia en tanto que sociedad sacral puesta aparte, sino la realidad humana o secular de la que sabemos que tiene referencia al reino de Dios..." [Congar, Essais oecumeniques, 57].
4. Ecumenismo espiritualEl concilio Vaticano II, en el número 8 del decreto sobre el ecumenismo, dice que el ecumenismo espiritual está compuesto de dos elementos: conversión del corazón y reforma de vida junto con la oración por la unidad. Todos los verdaderos ecumenistas están convencidos de que se necesita un milagro para llegar a la unidad de los cristianos. Las dificultades que ésta encuentra, desde el punto de vista humano son insuperables. Los milagros solamente Dios los realiza, pero sabemos que tenemos acceso a Dios mediante la oración.El problema ecuménico no sólo no puede orillar y prescindir de la oración, sino que tiene que situarla en el corazón mismo de su actuar a favor de la unidad.La unidad no debe plantearse como problema sino como misterio. Cuando dialogo con un hermano de otra confesión, cuando oro con el mismo o trabajo a su lado, muchas veces me siento invadido por el misterio que se manifiesta a través de este interrogante: ¿por qué estamos tan lejos hallándonos tan cerca? ¿Por qué estando tan cerca continuamos alejados? La autenticidad de fe que hay en mí la supongo también en él. El nivel de su convicción religiosa es también el mío. La sinceridad de entrega al Señor la compartimos por igual.En el amor a la Iglesia y a Cristo podemos estar empatados. Hambreamos juntamente la unidad de la Iglesia y competimos en el esfuerzo por conseguir su logro. Si esto es así, como en realidad lo es, ¿por qué continuamos desunidos? No hallo respuesta a esta pregunta. Ante ella no hago pie. La luz se me apaga. Me invade la oscuridad y me hundo en el misterio. Verdaderamente el de la unidad es un misterio de la Iglesia.La oración es fundamental para la búsqueda de la unidad de los cristianos. En la oración aprendemos a despojamos de nuestros deseos, a liberamos de las cosas a las que nos apegamos para nuestra seguridad y nos abrimos a Dios.
Julián GARCÍA HERNANDO

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home